Imagen un tablero de ajedrez, de un lado lo blanco, del otro
lo negro. Pero en lugar de estar las piezas ordenadas en sus casilleros, están
todas desparramadas, peleando, constantemente, una contra la otra.
Los pensamientos lógicos de un lado, débiles, además… La
emocionalidad desbordada del otro, cargada de negatividad, cargada de culpa.
Incoherencia constante. Ganas de destruir mi vida por no
verle razón. La intensidad con la cual sigo intentando mantener el camino
correcto por no querer meramente sobrevivir, querer vivir.
Ganas de llorar constante. Ganas de tener a alguien en quien
poner parte de mi carga. Y saber que no podría estar cómoda jamás sino logro
salir del hoyo yo misma.
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